jueves, 19 de agosto de 2021

Abejaruco (Merops apiaster)

Probablemente una de las especies más perseguidas por los fotógrafos de fauna y naturaleza es la presente hoy en la entrada, el abejaruco. Esta especie de coraciforme de cabeza color marrón canela, con una lista negra en su ojo rojizo, armado con un pico alargado típico de insectívoros, el cuello amarillo, pecho azul y vientre verdoso, es tan inconfundible como su sonido. Este ave, perteneciente al África tropical, crea grandes bandos para sus largas travesías sobrevolando el desierto del Sahara y pasando por el Estrecho de Gibraltar hasta llegar a zonas más templadas y comenzar su apareamiento (primavera-verano).

En dicha época podemos ver como los machos ofrecen presas a las hembras a modo de cortejo. Estos son unos grandes cazadores y acróbatas aéreos, pudiendo alimentarse principalmente de larvas, libélulas y abejas, aunque ingieren casi cualquier insecto. De hecho, como curiosidad, los apicultores suelen echar a los abejarucos de su zona de colmenas, pero la dieta de estas aves no supone bajas perjudiciales para las poblaciones de abejas.

Una vez realizada la cópula, ambos individuos se ponen manos a la obra para construir el nido y, mediante turnos, excavando con el pico y sacando la tierra con sus patas, perforan los taludes de las ramblas y los ríos haciendo túneles de 50 cm a 2,50 m de largo, donde más tarde, la hembra realiza la puesta que ambos individuos incubarán. En el momento de la eclosión, los pollos tienen una ceba constante de insectos que va aumentando conforme van creciendo, es decir, los padres realizan una incesante caza de alimento para sus pequeños. Es una gozada poder presenciar la visita de los abejarucos, disfrutando de los colores y las acrobacias que los caracterizan.


jueves, 5 de agosto de 2021

Visita al Hondo

Esta semana queremos compartir la experiencia vivida hace unas semanas junto a nuestro amigo Nacho Ros en el Parque Natural El Hondo, un espacio natural protegido formado por varias lagunas que albergan una gran diversidad de aves, en su mayoría acuáticas.

En este humedal se han contabilizado casi 200 especies de aves, de las cuales un gran porcentaje nidifican en él. Dentro de las especies nidificantes destacan dos anátidas muy amenazadas como son la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) y la malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala), contando la primera con un proyecto de reintroducción y cría en las charcas.


Las especies de aves que vimos fueron las siguientes: cuco (Cuculus canorus), garcilla bueyera (Bubulcus ibis), garceta común (Egretta garzetta), garceta grande (Ardea alba), garza real (Ardea cinerea), garza imperial (Ardea purpurea), garcilla cangrejera (Ardeola ralloides), avetorillo (Ixobrychus minutus), calamón (Porphyrio porphyrio), gallineta común (Gallinula chloropus), focha común (Fulica atra), focha moruna (Fulica cristata), cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris), porrón común  (Aythya ferina), cormorán grande (Phalacrocorax carbo), pato colorado (Netta rufina), cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), somormujo lavanco (Podiceps cristatus), ánade real (Anas platyrhynchos), ánade rabudo (Anas acuta), morito común (Plegadis falcinellus), flamenco común (Phoenicopterus roseus), malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala), zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis), charrán común (Sterna hirundo), martinete común (Nycticorax nycticorax), águila culebrera (Circaetus gallicus), abejaruco europeo (Merops apiaster), avoceta común (Recurvirostra avosetta), cigüeñuela común (Himantopus himantopus), canastera común (Glareola pratincola) y rana común (Pelophylax perezi).


Algunas fotos aquí:

Focha moruna (Fulica atra)

Avoceta común (Recurvirostra avosetta) 
                                       
Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris

Rana común (Pelophylax perezi)

Rana común (Pelophylax perezi)



jueves, 29 de julio de 2021

La garduña (Martes foina)

Tras un par de semanas sin publicar, volvemos con una nueva visitante de nuestra zona de fototrampeo. Esta vez colocamos la cámara en un lugar de paso de fauna silvestre, y parece que nos tocó el premio gordo. 


Esta garduña olisqueaba nuestro rastro unos días después de dejar el equipo colocado. De manera breve y con paso constante nos deleitaba con su visita, la cual descubrimos al revisar el contenido de la tarjeta. Esta pequeña ocupa una gran extensión de terreno en Europa, ya que se adapta prácticamente a casi todo tipo de hábitats y no suele ser muy esquiva ante el territorio del hombre.

 


Se diferencia de la marta y el turón por su tamaño (entre 38-47 cm) y por tener el babero blanco. Además, tiene una gran oportunidad de alimento debido a su dieta a base de pequeños frutos, pequeños roedores, insectos, e incluso hasta pequeñas y medianas aves. Este carnívoro defiende muy bien su territorio, son solitarias y solo se ve con otros individuos en la época de celo, cuando se reproducen. Esto se da en verano, con la posibilidad de que haya un segundo celo en primavera. En esta época, el cuidado de las crías recae sobre todo en la hembra, mientras que el macho únicamente visitará la camada en dicho periodo de tiempo.


jueves, 15 de julio de 2021

Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) y porrón común (Aythya ferina)

Hoy queremos publicar estas fotos de dos patos muy comunes de nuestros humedales, el zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) y el porrón común (Aythya ferina).

De mayor tamaño que el zampullín común (Tachybaptus ruficollis), el cuellinegro se diferencia de éste por tener un porte más esbelto y por las plumas amarillas alrededor de los ojos, las cuales se observan en la fotografía.




Se localizan en cuerpos de agua, generalmente balsas de riego, salinas y humedales de poca profundidad que utilizan para alimentarse. Su forma de cazar es muy curiosa, zambulléndose cada pocos segundos en busca de presas y haciendo que fotografiarlos sea una aventura.

Por otra parte, el porrón común es el pato buceador más abundante de nuestro país, viviendo en casi cualquier cuerpo de agua que no tenga mucha corriente. No da lugar a la confusión con los otros porrones ya que el moñudo tiene la cabeza mucho más oscura y en el pardo el color del cuerpo es rojizo en vez de gris.





jueves, 1 de julio de 2021

La gineta (Genetta genetta)

Esta vez nuestro foco de atención se centrará en uno de los carnívoros nocturnos más escurridizos: la gineta. También conocida como "gato árabe" debido a su posible introducción en la península ibérica durante la ocupación musulmana. Este pequeño visitante nocturno, que pertenece a la familia de los vivérridos, se dio varios paseos frente a nuestra cámara de fototrampeo olisqueando la zona durante varios días. En el vídeo podemos ver desde que se acerca cuidadosamente en su primera aparición hasta la última noche en la que pasó rápidamente frente a nuestros infrarrojos.

 

Este animal se caracteriza por su cola listada y cuerpo moteado alargado. De patas cortas y con un hocico fino que recuerda al aspecto de un gato, se puede decir que estamos hablando de un primo lejano de la familia de los felinos. Sus manchas pueden servirnos de guía para diferenciar a los individuos, siguiendo su patrón, lo cual puede ser muy útil a la hora de realizar censos. Además, posee unos ojos que le permiten ver en condiciones lumínicas muy pobres y un oído muy fino que es su clave para la caza. Puede llegar a los 10 años de edad en estado silvestre.


Su alimentación es omnívora, pudiendo cazar desde conejos en sus madrigueras y pequeñas aves, hasta comer insectos y pequeños frutos o bayas. Siendo de hábitos nocturnos y asociada a zonas boscosas es complicado encontrarse con ellas, pero nosotros estamos muy contentos de haber podido verla a través de nuestra cámara, teniendo en cuenta lo complicado que puede ser en el Campo de Cartagena.

jueves, 24 de junio de 2021

Águila perdicera (Aquila fasciata)

En esta ocasión queremos compartir estas imagenes de un águila perdicera (Aquila fasciata), la rapaz más emblemática del sureste ibérico. De menor tamaño que el resto de las grandes águilas de España, se identifica gracias a su parte inferior pálida que contrasta con las alas oscuras. Además, destaca por tener una gran agilidad pese a su tamaño, llamando la atención los picados y giros que es capaz de realizar en vuelo.



Se localizan en sierras con cortados rocosos que utilizan para anidar y desde ahí salen en busca de sus presas, que pese a llamarse perdiceras no suelen ser perdices. Su principal alimento son conejos, aves de tamaño medio, roedores y algún reptil.




Su presencia en España es la más alta de Europa, albergando al 75% de los ejemplares, y a nivel regional nuestras sierras dan cobijo a bastantes parejas, pero sus poblaciones están descendiendo debido a la reducción de los lugares propicios para la anidación y al uso de trampas y venenos. Esta situación las ha llevado a estar catalogadas como en peligro de extinción.


jueves, 17 de junio de 2021

Muflón de Córcega (Ovis musimon)

El antepasado de la oveja doméstica hace acto de presencia en nuestro blog para contar una breve historia acerca de estos bóvidos y su introducción en una zona muy concreta: el espacio natural protegido de la Sierra de La Muela, Cabo Tiñoso y Roldán. El muflón de Córcega se caracteriza, en los machos, por su cornamenta circular hacia atrás y sus manchas blancas a modo de silla de montar, que en este caso se aprecian muy levemente, ya que su pelaje se oscurece con la llegada del aumento de las temperaturas. Las hembras, sin cornamenta, son más pequeñas y de pelo más claro. 

En esta imagen, se pueden apreciar machos de 2 a 5 años aproximadamente, y algún ejemplar de menos. 

Proveniente de las islas de Córcega y Cerdeña, esta especie de bóvido fue introducida en nuestro país en los años 50, y se encuentra actualmente en expansión, ya que tiene una capacidad de adaptación muy alta.


No se conoce con exactitud la causa de su presencia en Cartagena, aunque según fuentes de varios años atrás, se manejaron varias hipótesis con fines cinegéticos (de caza). Se denunció su presencia debido a los daños que podían causar en cuanto a enfermedades, desplazamientos de otras especies que se quería reintroducir, y daños en la flora autóctona de la zona, afectando a especies protegidas y en peligro de extinción. En el año 2012 se comenzó la caza de esta especie, e incluso hubo planes de erradicación y sustitución por la desaparecida cabra montés.

Aunque hemos de reconocer que siempre es un gozo poder encontrarse con esta especie. Su porte, su capacidad de desplazarse por las zonas abruptas y sus grandes saltos, siempre nos dejan con una sensación de libertad que hace que nos preguntemos por qué hay que cazar a este animal tan bello y no pueda haber otra solución más equitativa.